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jueves, 18 de mayo de 2017

La Orden de Predicadores -los dominicos- en el viejo Reino de Navarra

Celebrando con la Orden de Predicadores su presencia en Navarra

En la exposición del P. Jesús Galdeano O.P.. Foto:JFG2017
OCHO SIGLOS son muchos siglos en el tiempo. Estos son los siglos que lleva la Orden de Predicadores (O.P.) -los famosos Dominicos- en el viejo Reino de Navarra, dejando una imborrable huella religiosa y espiritual, cultural y artística. Son los años del gótico hasta la actualidad.
Pasado el año estricto de la conmemoración, se está celebrando el Jubileo 800 que abarca de 1216 al 2016.
Este es el título de la conmemoración de la Orden en Pamplona: “Ocho siglos de presencia de la Orden de Predicadores en Navarra: del Gótico al Barroco”, ciclo de conferencias del 16 y 17 de mayo, celebradas en la amplia iglesia de los PP. Dominicos del s. XVI, situada detrás del Ayuntamiento pamplonés, en uno de los lados de la plaza de Santiago (C/ Mercado nº 3).
Los Dominicos han sido y son un proyecto de vida apostólica católica, en continua misión con la predicación de la Palabra, que promueve la contemplación, cultiva la ciencia filosófica y teológica a través de grandes teólogos, se hace profecía y compromiso, y se expresa -también hoy- en el arte, identificado en torno a sus diferentes peculiaridades.
Ya en el siglo XIII los frailes dominicos se dispersaron por la Europa cristiana y tuvieron una rápida expansión. La fidelidad de su fundador Santo Domingo de Guzmán fue para con la Iglesia Católica, explicando la Palabra frente a las herejías de su tiempo mantenidas por los cátaros, valdenses y albigenses.  La Edad Media no fue una época gris sino activa, apasionada, pluriforme y de brillantes períodos.
Fachada del convento de los
dominicos de Pamplona. Foto:JFG2017
Entre los dominicos misionaron Jacinto de Polonia en tierras bálticas durante el s. XIII, Vicente Bernedo en la Bolivia del s. XVI-XVII, Domingo Erquicia en Japón, San Francisco Capillas en China llegando a ser un protomártir (1648), San Valentín de Berri Ochoa fue misionero mártir en Vietnam, Ascensión Nicol (+ 1940) fue la fundadora de las Misioneras Dominicas del Rosario, Fr. José Álvarez “el Apaktone” misionó en las selvas del bello Perú. Hoy, aunque con la crisis que afecta a todas las Órdenes Religiosas, los dominicos se extienden por los cinco continentes y regentan 237 centros religiosos en Europa, 99 en Asia, 36 en África, en América son 175 centros y en Australia tienen 13 centros religiosos.
Aunque el único Maestro es Cristo, quiso seguirle de cerca el burgalés Santo Domingo de Guzmán (1174-1221), que fue canonizado el 3-VII-1234 en Rieti. 
Son maestros de contemplación los dominicos Juan Eckhart de Renania (s. XIV), Juan Taulero en Alemania, Catalina de Siena que fue doctora de la Iglesia en momentos críticos del dramático cisma de Occidente, Álvaro de Córdoba (+ 1430) como impulsor del ejercicio del Vía Crucis, Santa Rosa de Lima como patrona de América, San Martín de Porres “fray Escoba” allá en Lima del virreinato del Perú, Juan González Arinteo (+ 1938) que fue el impulsor de la piedad instruida. 
¿Quién no conoce a los principales teólogos de la Iglesia Católica? Tales como Tomás de Aquino llamado “doctor Angélico”, Alberto Magno como patrono de los científicos, Francisco de Vitoria que fundó el derecho de gentes en sus “Reelecciones” ante el caso de América, el ayer controvertido Bartolomé de Carranza del s. XVI, como teólogo del concilio de Trento -como todos los concilios hoy de plena actualidad- y arzobispo de Toledo, diversos teólogos del concilio Vaticano II y otros de hoy día. 
Guía informativa de la iglesia, sencilla y didáctica, para el turista. 
Ahí están los grandes oradores sagrados como San Vicente Ferrer (+ 1419), el literato Fray Luis de Granada, Francisco Coll que fundó la Congregación de las Hermanas Dominicas Anunciata en el s. XIX, José Cueto como fundador de las Hnas. Dominicas de la Sgda. Familia a finales del mismo siglo, José Lagrange que fundó los Estudios Bíblicos Católicos, el conocido Alberto Colunga (+ 1962) que tradujo la primera biblia al castellano. 
Con el don de profecía y compromiso destaca Santa Margarita de Hungría en el s. XIII o ápice medieval, el padre Antonio Montesinos como predicador a los primeros españoles e indios en Cuba, Pedro de Córdoba, al también controvertido Bartolomé de las Casas (+ 1550) aunque errase en no pocas de sus apreciaciones como se demostró indirectamente en La controversia de Valladolid (Jean Dumont, 1997) mantenida con Ginés de Sepúlveda y directamente en otros libros, Jorge La Pira y Dominique Pire en el siglo XX… 
¿Y las artes plásticas? ¿Qué decir de los pintores el beato fray Angélico y Bartolomé de la Porta, del arquitecto Martín de Santiago, todos ellos del Renacimiento, y del pintor manierista o pre Barroco Juan Bautista Maino? Ahí están también el teórico del arte sacro Marie Alain Couturier en el s. XX, y en nuestros mismos días el escultor Miguel Iribertegui y el vidriero y mosaicista Domingo Iturgaiz, ambos navarros de Huarte y Villava respectivamente.
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Auditorio en la lección del P. Jesús Galdeano O.P.. Foto:JFG2017
La conferencia del P. Jesús Galdeano, prior de los dominicos de Pamplna, fue un repaso histórico desde la fundación de esta Orden mendicante hasta su presencia actual en Navarra. Fueron mendicantes como los franciscanos, extendiéndose por las ciudades y viviendo en ellas de limosnas con lo que daban ejemplo de pobreza y confianza en la divina Providencia. De ésta manera, los edificios que construyeron en las ciudades fueron sobrios y austeros, con la sencillez y humildad constructiva propia de su carácter mendicante.
Parece que Santo Domingo atravesó la cordillera de los Pirineos desde Francia en 1218. La presencia dominicana en Navarra fue muy fuerte desde su origen. Por ejemplo, en 1242 se celebró un Capítulo Provincial en el Reino pirenaico, seguido por otros Provinciales y Generales.
Los datos indirectos de la fundación del convento de Pamplona son de 1230, construyéndose su iglesia entre 1537 y 1568. Esta iglesia, levantada bajo la advocación de Santiago, es muy alta y ancha, y amplia y austera conforme a la costumbre dominicana. De 1630 a 1771 los dominicos rigieron su propia universidad de Santiago en Pamplona -que no llegó a ser universidad del Reino-, expidiendo títulos reconocidos en varias universidades, hasta que el regalista Carlos III la suprimió. El claustro conventual pertenecía a la universidad. Se conservan muchos sermones de los siglos XVII y sobre todo XVIII, pues el Ayuntamiento contrataba a un dominico para los de Cuaresma. Luego el edificio se transformó en convento colegio (1772-1837). En la francesada, el convento iglesia de Santiago de Pamplona se convirtió en cuartel de los franceses, una vez que el usurpador José Bonaparte suprimió las Órdenes religiosas, como forma falsamente ilustrada de ganarse al pueblo. Tras la restauración fernandina (que según algunos no fue una auténtica restauración), la exclaustración de 1836 fue seguida de la desamortización (caracterizada -añadimos- como insigne latrocinio para Menéndez Pelayo, gran parte de los españoles de entonces y la misma Iglesia). En su repaso histórico el P. Galdeano llegó hasta la refundación en 1914 en Pamplona, en 1915 en Villava, y la creación de la parroquia San Esteban en Gorraiz (1997). Se añade el colegio de las Dominicas de la calle Jarauta (1400-1597) que antes había sido un beaterio, las dominicas de Tudela (1519), los dominicos de Sangüesa y Estella, las misioneras de la Sgda. Familia, y las del Rosario de Barañain.
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Convento de Santo Domingo de Estella
El dr. Javier Martínez de Aguirre, de la universidad complutense de Madrid, desarrolló como tema el convento de Santo Domingo de Estella y la arquitectura mendicante del siglo XIII. Su amena palabra y didáctica convirtieron las piedras -derruidas a comienzos del s. XX- en un relato explicativo y completo, con erudición e hipótesis personales muy sugerentes. Sobre este convento investigó antes Goñi Gaztambide (1961, 1990).
Como conclusión del autor, el convento de Santo Domingo de Estella es el convento más importante de una Orden mendicante en la España del siglo XIII. Es un conjunto asombroso en la arquitectura medieval de Navarra. Hoy se han reconstruido la Iglesia y el refectorio y se han construido dos alas más. Se dedica a una residencia de personas mayores. (Recuerdo haber visitado allí al requeté Nicanor Arbeloa natural de Mañeru).
Este convento tuvo muchos apoyos económicos del rey Teobaldo de Navarra. El solar era amplio, elevado y alejado del centro urbano y hasta de sus murallas, lo que le valió ser respetado y no derribado. La iglesia es amplísima, austera y sencilla. Su altura sobrepasa el límite marcado por los cánones constructivos de la Orden, y sigue la tendencia de ésta de rechazar las construcciones suntuosas. En este edificio se advierte el conflicto entre las grandes dimensiones de la obra y la humildad en la fábrica constructiva, ajena a la ostentación de belleza arquitectónica. La amplitud de la nave central era necesaria para la expansión de la voz que transmitía la Palabra, y la sencillez corría parejas con la pobreza que buscaba la orden mendicante dominicana.
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Impresionante órgano del s. XVII
de la iglesia
de los dominicos de Pamplona.
Foto:JFG2017
El día 17 han tenido lugar las exposiciones del dr. Ricardo Fernández Gracia “De la mano de las artes figurativas y más allá de los claustros dominicos: las devociones”, y de la dra. María Josefa Tarifa Castilla sobre “Los conventos de Predicadores de Tudela y Pamplona”. Por su parte, el canónigo y organista de la S.I. catedral de Pamplona y párroco de Cristo Rey, don Julián Ayesa, ha mostrado su maestría musical al órgano del convento de Santo Domingo, pieza ésta única estudiada por el también canónigo Aurelio Sagaseta de Ilurdoz.
Sobre la iglesia de Santiago de Pamplona hay varios trabajos de Meerseman (1946), Fausto Andía (1977), Martinena Ruiz, Salvador Conde, y Domingo Iturgaiz (1994).
De esta forma, sencilla pero completa, se ha realizado un repaso a los ocho siglos de presencia de la Orden dominicana en Navarra. Las referencias al catálogo monumental del arte en Navarra completan las exposiciones, que además de muy eruditas han sido amenas y verdaderamente divulgativas.
Nuestro agradecimiento por esta nueva actividad de la Cátedra de Patrimonio y arte Navarro de la Universidad de Navarra. 
José Fermín Garralda Arizcun
Dr. en Historia
Pamplona, 17-V-2017

miércoles, 24 de marzo de 2010

"Museo del Carlismo" en Navarra. Inauguración y apertura el 23-III-2010


Tras diez años de afanosa espera, y consumados los grandes y beneméritos esfuerzos realizados por parte de la administración del Gobierno Foral de Navarra, ayer, 23 de marzo, se inauguró el "Museo del Carlismo" en Estella. Permítasenos relatar en la Nota final la Historia de otros Museos anteriores.

Un nutrido público con invitación nominal -unas 100 personas según la prensa local-, se reunió en el precioso patio porticado del palacio del Gobernador de Estella, cerrado por una hermosa claraboya, a las doce de la mañana. El palacio es una magnífica obra del siglo XVII. El día, luminoso y discretamente soleado, remitió los fríos del recio invierno.

Conocí el edificio casi al comenzar las obras hace diez años, y conservo fotografías de entonces que el lector de esta breve crónica me puede solicitar. Era un día de abril del año 2001. Accedí a las obras con la Fundación cultural Luis Hernando de Larramendi. Si comparamos dichas imágenes con el actual edificio, observamos la enorme capacidad restauradora de nuestros días. En efecto, en su dilatada historia dicho edificio ha sido de todo -como suele decirse- y su restauración ha recuperado su imagen originaria. Sabemos que este edificio, ubicado en la hermosa calle de La Rúa, lo construyó don Juan de Echávarri y Larráin.

Hoy, finalizadas las obras, las austeras líneas maestras del palacio se reflejan en el curso tranquilo de las aguas del río Ega, que baña los cimientos del bello y sobrio edificio. Edificio éste, como otros embleáticos, digno de la ciudad monumental de Estella, una hermosísima ciudad regia, Corte de don Carlos VII de Borbón, que hoy día se presenta muy mejorada al turista si comparamos su actual aspecto con el que tenía en la etapa de la industrialización.

En su día, el Parlamento de Navarra acordó unánime realizar este museo. Después, el Gobierno de Navarra impulsó la restauración y el proyecto museístico, para lo que ha invertido más de 7 millones de euros.

Además de las autoridades políticas de Navarra, y de representantes de los Negociados del ámbito de la cultura del Gobierno de Navarra (Patrimonio, Biblioteca General, Archivo, Museo etc.), en la inauguración estuvieron presentes el Comité científico presidido por el dr. Fusi, el Consejo asesor del nuevo Museo, el Señor duque de Parma don Hugo Carlos con su hermana Mª Teresa y el hijo de aquel Carlos Javier, algunos miembros del partido EKA, dirigentes de la actual Comunión Tradicionalista Carlista (su presidenta Mª Cuervo-Arango, el secretario general y el presidente de Navarra), la Asociación cultural "Amigos del Carlismo", y la Fundación Luis Hernando de Larramendi, de tanto prestigio y buen hacer en el mundo académico y editorial sobre el Carlismo y la historia de España de los siglo XIX y XX.

La alcaldesa de Estella, al lado del consejero Sr. Corpas Mauleón, valoró con galanura lo mucho que la actividades del "Museo del Carlismo" van a beneficiar a la ciudad del Ega. A continuación, el profesor Juan Pablo Fusi, que representa al Comité científico del museo, se alegró de los buenos resultados de los esfuerzos realizados por el Gobierno de Navarra, valoró la historia del Carlismo inserta en la historia de España, Navara y la ciudad de Estella, y realizó diferentes consideraciones sobre el sentido de la ubicación del museo en la emplemática ciudad de Ega, capital de su Merindad. Supuso que cuando el Carlismo sea un lejano recuerdo, se estudiará en la literatura española, pues aparece en numerosos autores (como Valle Inclán, Unamuno, Baroja, entre otros).


Más extenso en sus consideraciones fue el presidente del Gobierno de Navarra el Excmo. Sr. Miguel Sanz. A continuación ofrezco al lector algunas de las Notas que tomé del mismo, bajo mi exclusiva responsabilidad. En su discurso valoró el Carlismo como un movimiento político (y de pensamiento), social (y sindical) de gran envergadura en la historia de España. Afirmó que todos hemos recibido mucho del Carlismo: lealtades, alegrías y sufrimientos, religiosidad y tradiciones etc. Es intención del Museo ser un centro vivo, abierto, y dinámico, que posibilite la investigación, y que profundice en lo que el Carlismo fue para España y paticularmente para Navarra. Esta intención, más los sentimientos favorables alrededor del Carlismo que se ha encontrado en muchos lugares de España, han guiado incesantemente los arduos trabajos por posibilitar este museo, ubicado en el centro neurálgico y sentimental del Carlismo que es la ciudad de Estella. Se trata de un museo exclusivo sobre el Carlismo, que habla del pasado y lo hace con las técnicas modernas del presente, es decir, de un museo modélico. ¿Los objetivos?: conocer el pasado, ayudar a vivir el presente y proyectarnos hacia el futuro con éxito. No en vano, hoy mismo se inauguraba la primera exposición temporal sobre algunos aspectos significativos del Carlismo.
De esta manera -continuó el Sr. Sanz-, Estella se convierte en una ciudad con un claro perfil jacobeo, de sede real, lugar de convivencia, y ciudad esencial del Carlismo. Sin duda, por ello será un lugar atractivo para los estudiosos, apto para descubrir las raíces de nuestra cultura e idiosincrasia.
El presidente Sanz manifestó haber depositado en la exposición el cuadro de Fernando VII que estaba en el despacho del presidente de Gobierno de Navarra. De un Fernando VII que -dijo- "pretendió violentar la Ley Sálica para desligitimar lo que era legítimo", los derechos de don Carlos (V de Castilla y VIII de Navarra). También mencionó la presencia del duque de Parma, de su hermana Mª Teresa y del hijo de aquel Carlos Javier, con quienes -afirmó- quería ralzar la importancia del carlismo. Por último, el presidente Sanz consideró la Historia como un patrimonio común para acercanos mutuamente.
Finalizado el Acto, se inició la visita del Museo y de la exposición permanente inaugurada en ese momento. En ella, se exponían 80 objetos escogidos entre cuadros, banderas y banderines, objetos de uso militar (uniformes, sables...), medallas y monedas, documentos de naturaleza política, periódicos etc. entre 1833 y 1939. En esta exposición se encuentran fondos cedidos por el partido EKA, procedentes del importantísimo museo de Tolosa (Guipúzcoa), y algunos del museo de Tabar (Navarra). Dichos objetos de la exposición permanente son una parte de las 412 piezas que hoy por hoy integran el museo, con ánimo de aumentar gracias a futuros depósitos ante notario que pueden tener diferente forma jurídica.


Según la prensa ("Diario de Navarra", 24-III-2010, p. 68) y ante las preguntas formuladas por los periodistas, el duque de Parma destacó que el Museo "no es un cementerio del pasado, sino la cuna del porvenir". Iguales sentimientos encontré en mi charla con el secretario general de la Comunión Tradicionalista Carlista (Fco. Javier Garisoain), según el cual este museo es una iniciativa óptima que nada tiene que ver con la intención de algunos de "museizar" al Carlismo, pues él lo considera algo vivo y con futuro basado en los principios del Calismo de siempre. Así como el duque de Parma fue entrevistado por la prensa convencional, dicho secretario general lo fue por prensa digital, y sus aportaciones pueden verse en la Web de la C.T.C. de estas fechas.



Entre los asistentes estaba don José Ángel Zubiaur Alegre en silla de ruedas, importante político carlista en Navarra que se separó con decisión de la línea tomada al fin por don Carlos Hugo. Junto con Auxilio Goñi y una minoría de procuradores a Cortes, votó "no" a la propuesta sucesoria de Franco en las Cortes españolas, haciéndolo delante del mismo jefe de Estado. Zubiaur departió con el duque de Parma, quien se le acercó con gran amabilidad. También doña Mª Teresa se encontró don doña María Cuervo-Arango, acual presidenta de la CTC.
En la inauguración se dieron cita diferentes ámbitos como el de la Comunidad Foral de Navarra y el municipal de la ciudad de Estella, representantes de la administración pública, políticos del Gobierno y la oposición, diversos representantes activos y conscientes del Carlismo, y, sobre todo, el ámbito de la ciencia historiográfica y la cultura, que investiga y divulga la realidad del Carlismo, tan importante en la Historia de España y Navarra como recordaron el profesor Fusi y don Miguel Sanz.
José Fermín Garralda Arizcun
Historiador
Pamplona, 24 de marzo de 2010
Fuente: Fotografías, JFG

     ANOTACIÓN SOBRE LOS MUSEOS DEL CARLISMO. El actual "Museo del Carlismo" de Estella no es el primero ni el único existente. Eso sí, es el único que es propiedad del Gobierno de Navarra.
     En su día, hubo un "Museo de Recuerdos Históricos" del Carlismo, que ocupaba cuatro plantas del que fue seminario de San Juan Bautista, situado detrás del Ayuntamiento de Pamplona. Este Museo fue creado el 10-VII-1940, y custodiado, en calidad de depositario, por don Ignacio Baleztena Ascárate, que fue ayudado por su hermana doña Mª Dolores. Don Ignacio, hombre conocidísimo y muy interesado en la cultura, recibió en custodia muchísimos objetos de gran valor. Esta familia, de gran arraigo carlista en Navarra, mantuvo el Museo durante muchos años, y salvó sus fondos cuando el edificio cayó en semi-ruina. El Museo pudo trasladarse a la Ciudadela de Pamplona, pero no se hizo porque el Ayuntamiento pamplonés incumplió el Decreto del 21-V-1964 (B.O.E. nº 129). A continuación, ante la indiferencia del Ayuntamiento pamplonés de entonces, los Baleztena, salvaron, en una bajera, los objetos de los que era depositarios, sufragando los gastos a su costa. En 1975, Mª Dolores Baleztena era la depositaria general del Museo. Del 19-III al 5-IV-1976 muchos de los objetos del Museo fueron generosamente expuestos en el palacio del marqués de Vallesantoro de Sangüesa, de cuya exposición hay constancia documental. A continuación, los objetos expuestos se dejaron interinamente en un domicilio particular en la bella ciudad de Sangüesa. De ahí fueron sustraidos por unos señores con una furgoneta, que los dejaron en un desván del Circulo Carlista de esta ciudad. Hubo un juicio entre los Baleztena como depositarios y EKA, y perdieron los primeros. A nosotros nos extraña el resultado, sin que tengamos conocimiento de los argumentos del magistrado, pues los carlistas entregaron sus objetos a Joaquín Baleztena confiados en su patrocinio carlista y buen hacer. El resultado de este juicio no disculpa el mencionado proceder anterior.
     El partido EKA trasladó los muchos objetos al Círculo de Tolosa, a la calle San Francisco 1. Es casual que en el portal de al lado viviese una margarita carlista, tradicionalista, llamada Isabel Albacete de la Riva, que me entregó primero y regaló después un bastón de paseo de don Carlos VII.
     Recientemente, la fundación Jaureguizar es patrona del precioso Museo de Tabar, próximo a Lumbier. Sus 6 salas están generosamente abiertas al público interesado. La familia Pérez de Rada es la titular de dicho Museo y recibe el parabien de todos los interesados en los objetos históricos carlistas.
     No cabe duda que el Carlismo como tema tiene una gran significación en Navarra y fuera de ella, y que su proyección y marco temporal sobrepasa la naturaleza propia de un Museo. Efectivamente, y es mi opinión, no se puede "museizar" al Carlismo -eso quisieran los antiguos liberales-, aunque haya Museos, Hemerotecas y Archivos carlistas. Dichas instituciones, modernizadas y con una intensa vida hacia el público, deben hacer su servicio en favor del conocimiento de la Historia y la memoria de los pueblos, de la cultura y de un sano ocio -por qué no-, así como de los diferentes elementos de la psicología y vida social, fermento de la realidad humana individual, familiar y social.
     J.F.G.

     EN EL LIBRO  "Síntesis de historia del Carlismo en Navarra" -todavía inédito- hemos escrito lo siguiente:
     "Los objetos entregados en depósito al “Museo de Recuerdos Históricos” de Pamplona -inaugurado en 1940- eran numerosos, pues ocupaban las cuatro plantas del Seminario de San Juan (que albergaban ocho salas, biblioteca y capilla) hasta que el Ayuntamiento declaró al edificio en semiruina a comienzos de 1960. Los depositarios de los fondos del Museo fueron desahuciados. Luego el Museo pudo trasladarse a la ciudadela, lo que no se hizo porque el Ayuntamiento de Pamplona incumplió el Decreto del 21-V-1964 (BOE nº 129, 29-V-1964). Ni el Ayuntamiento de Pamplona ni la Diputación de Navarra, se preocuparon de la sede y de los fondos de dicho Museo, cuidados con esmero por la familia Baleztena, que además cubría los gastos ocasionados sobre todo tras el desahucio.  En 1975 la ilustre dama Dolores Baleztena seguía como depositaria de los fondos, que los custodiaba en su casona de Pamplona, y una bajera, dejando algunos a título testimonial de que era un Museo en el antiguo Seminario de San Juan. El Ayuntamiento retiró varios de estos últimos en 1975; y los otros que se retirarán, ¿dónde están? Tras una exposición celebrada en el Palacio de Valle-Santoro, en Sangüesa, del 19 de marzo al 5 de abril de 1976, y habiéndose depositado interinamente los objetos en casa de una tía de don Javier Mª Pascual, en 1977 estos fueron sustraídos por unos señores con una furgoneta bajo el pretexto de que aquello era patrimonio carlista, dejándolos en el desván del Círculo Carlista de Sangüesa. Hubo un juicio en los Tribunales, que fue muy mal llevado por la parte perdedora, y los tribunales dieron la razón a los seguidores de don Carlos Hugo ("Diario de Navarra", 28-VIII-1985). Desde luego, esto no justificaba de manera alguna lo ocurrido anteriormente. Después, los objetos de parte del que fue Museo de Recuerdos Históricos, se llevaron al Círculo de Tolosa (Guipúzcoa), regentado por el llamado Partido Carlista-EKA y situado en el bajo de la Calle San Francisco nº 1. El dolor de la margarita que fue doña Isabel Albacete de la Riva, que vivía en el quinto piso del nº 1 bis, era diario cuando pasaba diariamente enfrente de dicho museo, porque –me decía- estaba en manos de quienes no debían por haberse apartado de la doctrina y legitimidad del Carlismo de siempre". (J.F.G., 2013)