Historia del Carlismo 1986-2026
por José Fermín Garralda Arizcun
Historia del Carlismo 1986-2026
por José Fermín Garralda Arizcun
Apiádate
Incluimos esta Nota porque creemos que todos debemos estar sobrecogidos, también allá donde se busca cultivar el conocimiento histórico, en nuestro caso desde España hasta América. Este angustioso caso, ¡se repite de tantas maneras...!
Prensa e instituciones clamarán por este dramático hecho, pero sepamos todos que estamos recogiendo lo sembrado. España se está convirtiendo en el hampa de la corrupción. Habrá en ella mucha gente buena -muchísima más la había ayer cuando era tierra de María-, pero hoy impera desde lo mediocre y la tibieza hasta la maldad más manifiesta.
¡Señor apiádate de todos nosotros! Es la jaculatoria y lo único que me sale del alma ante el relato que recogemos de SOMATEMPS, relativo al maltrato, violación y reciente asesinato del pequeñín Lucca, de cuatro años, venezolano en Almería.
Dejamos el enlace de SOMATEMPS. Sin embargo, tomamos el primer párrafo del relato, para que nuestros amigos sigan leyendo esta historia reciente de un inmenso dolor. Y para saber que España es el hampa del asesinato, el robo y la mentira. Satanás odia a España, pero es un miserable vencido. Lucca ha pasado su Calvario -como todos los niños abortados y que están corrompiendo con la "ley" en la mano- y sin duda gozará de su Padre Dios, que a no más tardar dará a cada uno según sus obras.
https://somatemps.me/2025/12/18/malditos-sean/
Todos conocían el desamparo e indefensión, el calvario del pequeño Lucca, asesinado en Garrucha (Almería), hace poco más de una semana. Nadie hizo nada. Martirizado, abusado sexualmente, golpeado hasta morir… La madre observó la agonía de su hijo durante tres horas y no hizo nada, esperó hasta verlo expirar y entonces sí, entonces hizo algo: en compañía del asesino, su pareja, trasladaron a la criatura a un búnker en la playa y dejaron allí el cadáver para que alguien lo encontrase; y entre la monstrua y el monstruo tramaron una coartada de llamadas y mensajes telefónicos. Fin de la historia. Fin del pequeño Lucca.
Fermín de Musquilda
Tomado de elirrintzi.blogspot.com
Jaurrieta
Galdiano, Teresa (2025). Almanaque
carlista. Anécdotas, hechos, personajes. Pamplona, Ed. Lo escrito
permanece, CTC, 500 pp. 142 imágenes. amazon.es versión kindle 8 E e impresa 20
E; bazar.carlistas.es; hersolibros.es
Tras
un tiempo razonable, damos a conocer nuestra experiencia sobre la presentación
del libro Almanaque carlista, escrito
por doña Teresa Jaurrieta Galdiano.
Estamos
ante un libro dinámico, distendido y delicado. Dinámico porque cada día del año
tiene su propio relato, y todos ellos son muy diferentes en el tema, espacio y
tiempo. Distendido porque no hay malas noticias aunque se hable de triunfos y
fracasos. Delicado toda vez que respeta, con conocimiento de causa, las convicciones
y sentimientos de quienes se recuerda.
Es
un libro muy aconsejable para medianos y mayores, y estupendo como regalo en la
familia y a los amigos. Además, sólo cuesta 20 euros. A los primeros le
conviene para aprender, y a los mayores porque siempre es momento de aprender
más y conviene que, lo que se recuerda, se enriquezca con un aporte documental
básico.
La
primera presentación fue el 6 de diciembre en la librería-biblioteca “Libros
con Historia”, del librero de Urroz, con intervención de don Javier Garisoain y
una abundante afluencia de público amigo. La segunda fue el día 9, en el centro
de Pamplona, en los salones del Nuevo Casino Principal, con intervención de don
Pablo Larraz, autor de numerosos libros de historia y fotografías sobre
Carlismo. El salón estaba lleno como en otras muchas presentaciones
editoriales. En ambas ocasiones, la autora aportó diferentes perfiles sobre el
resultado de su trabajo.
El
presentador dr. Larraz dejó patente cómo Almanaque
carlista recupera una disciplina editorial. Un almanaque consiste en una
breve lectura para cada día de hechos independientes entre sí, pero con una
línea temática común, en este caso anécdotas, hechos y personajes del
tradicionalismo político español, más concretamente del Carlismo. Es un método
didáctico para hacer presente cada día, de forma amena y divulgativa, los
abundantes perfiles de una misma realidad, tan rica como la vida misma de los
carlistas y que tantísimo se diferencia de las ideologías.
La
forma de almanaque no es nueva. Los hubo en los s. XIX y XX. Citemos el Almanaque Carlista. Festivo e ilustrado,
iniciado en 1890, el Almanaque Jaimista,
y las secciones insertas tanto en La
Biblioteca Popular Carlista que era mensual, como en La Carcajada, El Estandarte Real,
El Cuartel Real, la Estampa Tradicionalista del barón de
Montevilla etc. En paralelo a los almanaques, existe la figura editorial del álbum
(J. M. Roma, el Álbum de Personajes
Carlistas de D.F.de P.Oller), el Atlas (Segarra), la fotografía
(Larraz-Sierra), las memorias (María de las Nieves de Braganza, Lichnowsky), y
las colecciones documentales (Manuel de Santa Cruz, Melchor Ferrer….).
Fue
una delicia escuchar a la autora. Según doña Teresa Jaurrieta, la génesis del libro fue en respuesta a las
muchas preguntas que iban poniéndose en común en la larga época de la “encerrona”
que tuvimos los españoles. En adelante voy a seguir lo que dijo y si fuera
posible sus mismas palabras.
El
Almanaque Carlista de no es un libro
lineal en el tiempo. Da igual donde se empiece la lectura, y aunque hay muchas
voces, tiene una narrativa coherente.
¿Qué
se va a encontrar el lector? Día a día la autora rescata episodios individuales
y colectivos, ocurridos en Navarra y
fuera de ella, en España y las Américas. Hace desfilar, dando a cada hecho su
debido tono y ritmo, la épica y las batallas, las treguas de guerra (Carrascal,
Somorrostro…), la creación de trincheras en Somorrostro que fueron anteriores a
las de Verdún, los hechos de armas de los requetés, rusos blancos
anticomunistas y los cristeros mexicanos, Hay una gran presencia de hechos políticos
y sociales, acometidos por multitud de hombres y mujeres de toda edad y
condición. Entre ellos hay mártires, santos y santas canonizados, Luis de
Trelles humanizó la tercera guerra como el Convenio Elliot la primera, surgen y
resurgen reyes y labriegos, generales, espías y contrabandistas, reinas,
mujeres “empoderadas”, escritoras y enfermeras, políticos y periodistas.
Resurgen
retazos de vidas de quienes sufrieron la emigración y el destierro, que lo vivieron
sin victimismo, como resultado de su fidelidad, reconociendo que su suerte era
la consecuencia coherente de hechos de los que se era responsable. En algún
pueblo francés, los emigrados llegaron a ser el 70% de la población, siendo siempre
muy apoyados por los legitimistas franceses. Hay generales que viven en
porterías y buhardillas. Cuando coinciden exiliados carlistas y liberales –las
luchas entre liberales son conocidas por todos-, se apoyan mutuamente. Muchos
volvieron del exilio, pero otros se quedaron en los países de recepción como
Francia o la América española. De ahí que hubo una calle dedicada a don Carlos
VII en Buenos Aires, y no sólo en Estella. Según la autora, en los vencidos no
hubo rencor, ni odio. Tampoco revanchismo. El enemigo lo era en el campo de
batalla pero no fuera de ahí. En el cara a cara se dejaba de ser enemigos, y
hasta modernamente jóvenes carlistas han arreglado y rezado ante el monumento
al general liberal Concha, vencido y muerto en Estella, monumento hoy
vandalizado. Por encima de partidos y banderías todos eran españoles. Ahora
bien, hubo quien, al querer regresar a España, se extrañó de cómo era posible
que él, que había ayudado a tantos liberales a salir de Guipúzcoa para evitar
represalias, nadie le ayudase a volver a España. También, a pesar de la dureza
de la guerra, consta de fusilados que pidieron perdón para sus ejecutores.
A
veces los protagonistas sufrieron represalias, por ejemplo los encarcelados por antifranquistas en 1945... En
otras páginas se cuenta cómo don Javier estuvo prisionero por los nazis en el
campo de concentración de Dachau, o bien que ETA castigó duramente a los
carlistas. Así pues, llamar franquistas, fascistas o lo que fuere a los carlistas no se
lo creen ni quienes lo dicen. Aparece el auxolan realizado en momentos límite
por la población de Ondárroa –denominada “la esforzada”- durante la tercera
guerra, y lugares de memoria como la isla de Tabarca, Talavera de la Reina, los
cementerios de Ibero y Estella, el santuario del Puy con los fusilados por el
tal Maroto, el monumento al general Lerga (+ 1892)…. La autora destacó la falta
de sectarismo entre los carlistas. Por ejemplo, don Carlos aceptaba a todos, no
era un puritano, con tal que empujasen en la misma dirección.
Junto
a los documentos están las condecoraciones. En la organización del territorio
carlista (no del Estado carlista) hubo correos y sellos, un Boletín Oficial
aunque diferente del actual BOE, un código penal, moneda, presencia
internacional y ferrocarril. En la cultura destaca la universidad de Oñate, la
prensa y revistas ilustradas, y los autores de la literatura vanguardista.
Para
el manejo temático, la autora recoge el contenido explícito de cada día en un
índice general, de modo que no se hace necesario un índice onomástico, máxime en
un libro divulgativo, que además tendría el inconveniente de aumentar el
volumen y complejidad del libro.
Teresa Jaurrieta documenta cada entrada
en los archivos particulares a los que ha tenido acceso, como los de
Valdespina, Olazábal, Montevilla y Jaurrieta, y utiliza la prensa histórica como
El Legitimista Español y España, ambos de Buenos Aires, El Cuartel Real, la Biblioteca Popular Carlista, El
Siglo Futuro etc. de su archivo familiar, contrastado todo con otras fuentes. Al final del
libro recoge una bibliografía básica.
Todas
las historias tienen un mismo sentido y mensaje. Los hechos se transmiten desde
la vivencia de los actores, tal como está en las fuentes, comunicando así algo
de lo sentido por ellos. Se conmoverá el lector cuando encuentre documentado un
hecho que oyó contar a padres y abuelos, así como la complejidad de la vida,
pues hay casos en que las trayectorias vitales no son lineales.
Tiene
razón la autora cuando reclama respeto hacia sus protagonistas, el que careció
la narrativa de los vencedores al crear imágenes como armas arrojadizas. En
fin, que si hay una leyenda negra sobre España, también la hay sobre el
Carlismo. Al fin y a la postre, ambas realidades se identifican. En opinión de
quien esto escribe, los calificativos y apostillas siguen infectando hoy día la
prensa actual cuando habla de Carlismo, y a veces hay un silencio clamoroso y
distorsión en la prensa local conservadora. Peor labor hacen los libros
escolares –incluso de autores que hacen gala de académicos para hacerse admitir
en la comunidad científica- y hasta textos, libros y artículos, de
investigación.
En
la presentación, la autora Teresa
Jaurrieta estableció sus lógicas conclusiones. El libro es un retrato
colectivo de fidelidad y resistencia, lo que explica que los carlistas fuesen
la admiración del nada sospechoso conde de Romanones, por permanecer siempre en
su sitio. Descubre al lector la necesidad de transmitir la memoria, desde luego
sin caer en presentismos fáciles, pues cada generación hace de puente para la
siguiente. Nuestra época desmemoriada y que manipula el pasado para imponerse, nos
exige no aceptar relatos sectarios, reflexionar, sembrar la inquietud
especialmente los jóvenes, y no dejarse llevar por lo que llaman políticamente
correcto.
Y
concluyó: la lealtad no se proclama, se vive. La fidelidad no siempre es
recompensada pero siempre es digna. ¿Qué se espera hoy día? Una recompensa
mayor que la victoria.
El
público asistente y lector debe
agradecer a la autora el fondo y forma como se expresó, su trabajo de fuentes
primarias de archivo y hemeroteca, su dedicación desinteresada, y haber
retomado la figura editorial del almanaque,
que sin duda estimula la lectura y la curiosidad, y abre –quién sabe-
vocaciones hacia el conocimiento de la historia y el cultivo de las
humanidades.
José
Fermín Garralda Arizcun
Dr.
en Historia
Gira por España
En su gira por España del 1 al 15 de octubre, con el objetivo de investigar, promover y preservar el patrimonio cultural histórico, Don Alfonso Borrego y el Dr. Jorge Carrera Robles han actuado en la ciudad de Pamplona con gran asistencia de público y un sincero calor humano. No en vano son muchos los navarros del Reyno y en los s. XIX y XX los que en su día emigraron a las Américas para buscarse la vida y hasta hacer fortuna.
Esta iniciativa de "Hablando con España" este 2025, ha correspondido a la Sociedad Cultural del Patrimonio del Camino Real de Tierra Adentro.
El público pamplonés ha recibido con los brazos abiertos esta iniciativa, que pretende hacer patente la verdad de América a los propios españoles de la península. Desgraciadamente, las tergiversaciones y la Leyenda Negra creada por los enemigos de España y de la catolicidad desde el s. XVI, han cuajado en no pocos españoles. La insistencia de los desvíos y los desviadores, el adoctrinamiento en las aulas y por los medios de comunicación, han dejado su huella, que el arqueólogo naval pamplonés Don Carlos Etayo Elizondo desveló en toda su actividad en relación con su periplo americano.
La visita de Don Alfonso Borrego y el Dr. Jorge Carrera Robles es un ejemplo de cómo los buenos hispanos de América recuerdan con cariño y sencillez a los peninsulares, y sin necesariamente sin proponérselo, nos han mostrado de nuevo que es de bien nacidos ser agradecidos. También muchos españoles estamos orgullosos de ellos.
El viernes se proyectó el documental de José Luis López-Linares, "Hispanoamérica. Canto de vida y esperanza". Una preciosidad. Además, el film justifica el siguiente resumen: "Nos han contado mal la historia y nos la hemos creído". El documental lo presentaron Don Miguel Cornejo de la Asociación Pompaelo y el Dr. Jesús Tanco, de la Fundación Herrera Oria. En este documental se recuerda lo que se sabe bien, se aprende cosas nuevas y, desde luego, se disfruta por el desbordamiento de la imagen, la dulzura y ritmos musicales, y las costumbres reflejadas.
El sábado, el Foro Ahora Información y los carlistas o tradicionalistas de Pamplona, hicieron un homenaje a Don Alfonso Borrego en el almuerzo celebrado en el restaurante Iruñaberri, quien tomó la palabra en varias ocasiones. A los postres, el cantautor José Vives Unanua fue invitado para ofrecer una composición cantada y acompañada a guitarra que tituló "Respiramos Hispanidad". Ya el público tarareó el estribillo varias veces. Recordemos que hace dos años, la Comunión Tradicionalista Carlista otorgó el premio Hispanidad "Capitán Etayo" a Don Alfonso Borrego por su labor llevada a cabo sobre la Hispanidad. El acto fue en un restaurante de Madrid y los asistentes se conectaron con él telemáticamente.
Los que tuvimos el privilegio de almorzar en compañía de Don Alfonso y Don Jorge, además de ser testigos del arte de saber contar del primero y de las investigaciones del segundo, nos admiraron su sencillez personales y el orgullo que ambos tienen de la Hispanidad.
En el coloquio final, varios de los presentes agradecieron a los ponentes sus preciosas aportaciones, y recordaron la presencia de algunos de sus vecinos (por ejemplo el Venerable Palafox de Fitero) y hasta parientes, en la gigantesca labor de España en América.
La Hispanidad es una Comunidad de lengua, de catolicidad y afectos, de mestizaje y libertades individuales y sociales, que aúna la admiración del peninsular al indígena, y del indígena y mestizo al peninsular. En la Hispanidad, la Mar Océana que separaba Europa y América, es el elemento que une, y cada vez más, generando una constante añoranza de una mayor comprensión y unión a ambos lados del Atlántico
¡Qué lejanos se encuentran muchos políticos de la población, cultura, religiosidad de sus gobernados tanto en España como en las Américas!
¡Qué preciosa e ingente labor queda por delante para que los españoles e hispanos se reconozcan a sí mismos y ahonden de nuevo en la Hispanidad, que ofrece al mundo hirviente actual el ejemplo del mestizaje, la paz interior, el respeto a la persona y sobre todo el rezar juntos el Padrenuestro, amén de la lengua y el espíritu primero de complementariedad y luego de fusión en una enorme variedad vital!.
ha fallecido cristianamente tras una penosa enfermedad a los 90 años de edad en la Residencia Sacerdotal el Buen Pastor, dependiente de la Diócesis de Pamplona-Tudela, a las 22:30 del 9 de julio.
Conducción al cementerio de San José (Berichitos) de Pamplona, el viernes día 11 a las 11:30 desde el Tanatorio Irache de Pamplona.
Funeral, viernes día 11, a las 7 de la tarde en la iglesia parroquial de San Francisco Javier (Pamplona)
Nuestra Señora de la Paz se lo llevó con Ella.

Nació en Pamplona el 14 de junio de 1935. En 1946 ingresó en el Seminario Diocesano de Pamplona y fue ordenado sacerdote el 20 de diciembre de 1958. Durante dos años amplió sus estudios en Salamanca. Fue coadjutor en la localidad de Marcilla (Navarra). De 1965 a 1979 fue Capellán del Colegio Menor Ruiz de Alda. Estudió Filología Románica en la Universidad de Navarra. Recibió el premio de fin de carrera en Filosofía y Letras de manos del jefe de Estado generalísimo Franco. Fue condecorado con la Encomienda de Alfonso X el Sabio por el príncipe don Juan Carlos de Borbón. Obtuvo el nº 1 de España como Catedrático de Instituto en las oposiciones nacionales. Desde 1968 a 1999, y compaginando con su sacerdocio, ejerció como profesor de Literatura en el Instituto Ximénez de Rada de Pamplona. Formó parte de dos tribunales de oposiciones. Fue miembro del Consejo Presbiterial. Colaboró activamente en la parroquia de San Francisco Javier de Pamplona, siendo párroco el inolvidable don José Manuel Pascual Hermoso de Mendoza.
Por encima de todo fue sacerdote. Fue un sacerdote fiel al magisterio de siempre de la Iglesia católica, destacándose en el tema de la confesión sacramental, por el que arriesgó toda su vida hasta la incomprensión más total, que él vivió en clave de ostracismo. Tuvo una profunda vocación educativa con jóvenes, que desarrolló durante toda su vida, prolongando en ella su afán apostólico sacerdotal y alcanzando una libertad de acción en la diócesis gracias al sueldo del Estado como catedrático.
Fue un sacerdote muy piadoso y activo, honesto, entero y valiente -no hay otro como él-, prevaleciendo su convicción recta y congruente con el Magisterio de la Iglesia. Fue devotísimo de la Virgen en la advocación del Pilar. Sacerdote fiel a su vocación, promovió la piedad popular durante muchos años, celebrando el Rosario mensual de la plaza de la Inmaculada o Aduana, los Rosarios de la Aurora, el Via Crucis penitenial y la fiesta del Sagrado Corazón de San Cristóbal, el 12 de octubre etc. etc.
En tiempos de crisis entre los cristianos, en la Santa Iglesia y el mundo civil, fundó la Unión Seglar San Francisco Javier a petición de los seglares, especialmente del que será secretario don Rafael Santesteban Martínez, siendo él su director y alma mater. Fundó y dirigió el quincenal católico "Siempre P'alante" de 1982 a 2021, alcanzando las 851 revistas en su Iª época, y llegando la IIª época -tras su enfermedad- a 43 números dirigidos por don Pablo Gasco de la Rocha. Esta revista es un ejemplo de pulcritud editorial. Durante unos años fue canónigo de la Catedral metropolitana de Pamplona. Fue director y alma de las Jornadas de la Unidad Católica de España iniciadas en Toledo en 1989 , y prolongadas en Zaragoza hasta alcanzar un total de 34 años este 2025. En dicha revista y jornadas colaboró con él activamente el dr. Don Alberto Ruiz de Galarreta, formando entre ambos un precioso tandem.
De una gran inteligencia, fue amante de la literatura, la educación y la música, y un gran escritor articulista. Compuso una pieza sobre la salutación del arcángel Gabriel a una doncella llamada María y abrió un concurso y premio de armonización. Persona detallista y generosa, era muy sensible a las faltas de educación o atención, especialmente de aquellos más obligados a vivirla por su posición pastoral. Fue un buen organizador, siempre alegre, con don de gentes y gran conversador. Persona muy templada, muy informado y a pie de obra, conocía muy bien el arte de la retórica y dialéctica. Muy ordenado, deja un archivo personal de gran calidad.
Tuvo muchísimos amigos, y sufrió incomprensiones y algunos abandonos que le hicieron sufrir; nos dijo que perdonaba de corazón a todos aquellos con los que tuvo diferencias en nuestros tiempos de crisis. Conoció en profundidad el valor del dolor por agudo que fuera, del sacrificio de quien da todo sin pedir nada a cambio, y los libros de espiritualidad al respecto como el de Tissot entre otros. En todas sus actividades Dios era el primer y mejor servido. Su alma sacerdotal ayudó a numerosos fieles que le dieron su apoyo y amistad.
Su pérdida es muy dolorosa para todos, aunque toda su vida estuvo preparando este doloroso trance. Por nuestra parte no nos acostumbraremos a que don José Ignacio esté fuera de nuestras vidas, por mucho que le tengamos espiritualmente presente. Le suplicamos que no se olvide de nosotros.
Dios le haya acogido en Su seno. Deja en este mundo a muchísimos amigos que le admiraron, le están muy agradecidos, le quieren, y ruegan al Buen Padre por su alma. Si durante cuarenta y cinco años de vida he tenido la gracia de gozar de su amistad, y por ello su ausencia nos parte el alma, lo mismo podrán decir otras muchísimas personas de las que él me hablaba con admiración, cuya lista es larga de citar, y otras que yo no conozco. Pedimos a todos una ferviente oración por su eterno descanso. Entregó su vida por su sacerdocio, a los pies de Santa María y del Corazón de Jesús.




Mons. Ureña Pastor, arzobispo de Zaragoza, tuvo la amabilidad de celebrar en numerosas ocasiones la Santa Misa de cierre de las Jornadas de la Unidad Católica en San Juan de los Panetes (Zaragoza).
Pamplona, 9 de julio de 2025.
José Fermín Garralda Arizcun
Secretario de la Unión Seglar San Francisco Javier
Restauración de Banderas
No es algo que
abunde en las redes eso de restaurar banderas de otras épocas, aparte del valor histórico que tienen para el patrimonio de España, para la
comprensión de sus gentes y su propia historia, y también para quienes se
vinculan real y sentimentalmente con las raíces de la patria española, expresada
en sus mejores hombres y hazañas.
Una bandera no es un mero objeto, sino que sobre todo es lo que significa. Contemplarla nos evoca a sus hombres y la Causa a la que sirvieron.
A continuación
insertamos una imagen tomada en el taller de enmarcación. Consiste es un marco-vitrina realizado ex profeso para
la bandera recién restaurada, la del Batallón de Cazadores
de Palencia 5º de Castilla. El marco se ha confeccionado con los mejores
materiales y por Estampa Marcos, una casa de prestigio, que realiza encargos
del Museo del Ejército y el Naval. En el marco se ha optado por el color negro
-en señal de luto por los bravos que murieron en su defensa- y oro por sus
victorias.
La restauración de la bandera del Batallón de Cazadores de Palencia 5º de Castilla,
ha sido bastante compleja, como se refleja en el Informe que acompañamos. Ahora la bandera puede mostrarse en todo
su esplendor, tal y como tremoló en las victoriosas batallas de Mercadillo -o
batalla del fuerte de Mercadillo- en el valle de Mena (Burgos, 1874), y en las de
Castro Urdiales (Santander) y Lácar (Navarra) durante la Tercera guerra
carlista. En ésta última, el tema religioso de la unidad católica de
España fue principalísimo, así como la inestabilidad política del Liberalismo
anterior a 1868, las trampas electorales, y la anarquía del sexenio
revolucionario. La Virgen con el Niño son muy significativos de los motivos
religiosos del conflicto.
Esta enseña
nunca se rindió ante el adversario, y es testigo del heroísmo, sacrificio y
abnegación de los que precedieron a otros en la honrosa senda de la legitimidad.
Así pues, hoy
es un día importante para la historia de los recuerdos relativos al Carlismo,
el movimiento político más antiguo de España y que expresa sus raíces. Esta
bandera, que simboliza y expresa días de gloria, fue recogida por el propio
Carlos VII de Borbón, siempre leal a sus fieles, un aciago día de aquel febrero
de 1876, cuando pasó la frontera por el puente de Arnegui en Valcarlos
(Navarra). Carlos VII tuvo esta enseña, junto a otras muchas, en el llamado
"Cuarto de banderas" de su palacio veneciano de Loredán hasta su
fallecimiento ocurrido en 1909.
Todas las imágenes y el Informe inserto,
son propiedad de Íñigo Pérez de Rada Cavanilles.
A continuación,
y gracias a la generosidad de Íñigo Pérez de Rada Cavanilles, ofrecemos
el Informe de la restauración de dicha bandera, realizada por una conocida restauradora
profesional del Museo del Ejército (Toledo). Es la manera que nuestro mecenas
tiene de dar a conocer este objeto histórico -que ha quedado resplandeciente-,
de iniciar al lector en el gusto por salvar y transmitir objetos de gran valor
fruto de su pasado, de admirar el arte de la restauración, e introducir a los
amantes de la cultura en el mundo de la vexilología como ciencia y arte.
El Informe de Mónica Enamorado Martínez,
restauradora de Banderas en el Museo del Ejército (Toledo), lo incluimos en el
siguiente enlace del Blog historiadenavarraacuba.blogspot.com:
Restaurar
objetos significativos para el conocimiento histórico, es lo más opuesto a la
moda talibán de nuestros días, que por revanchas y querer
reescribir la Historia -en realidad para mofarse de ella o utilizarla
ideológicamente- se plantea incluso destruir materialmente y si no la memoria,
de monumentos públicos como el Monumento de Navarra a sus muertos en la
Cruzada, para luego -quién sabe...- obras menores de arte.
Concluyamos. "¡Volveré!",
exclamó don Carlos de España antes de atravesar el puente de Arnegui
(Valcarlos) dicho 28 de febrero de 1876. "¡Volveré! Mágica palabra que
inflama el corazón de aquellos veteranos, que repercute por las montañas
euskaras y que todavía hoy resuena en nuestros oídos como hermosa promesa de
esperanza y consuelo" (Rev."Montejurra" nº 4, 15 a 21-II-1965,
p. 7). "¡Volveré!", dijo don Carlos, ... y volvió con su hermano
Alfonso Carlos I en las desgraciadas circunstancias de 1936, con las esperanzas posteriores, y con la esperanza de
hoy día, porque España es más que el Rey, y el Rey lo es para las Españas, una
en su variedad.
Íñigo Pérez de
Rada Cavanilles, es hijo del marqués de Jaureguizar (q.e.p.d.), una
familia de fuerte abolengo que conserva su casa solariega en el viejo Reyno de
Navarra. Es economista y escritor, investigador y miembro de la Sociedad
Española de Vexilología (SEV), así como mecenas interesado en valiosos objetos
de arte, que salva de la pérdida, destrucción y olvido, da el mejor destino, y
restaura con total generosidad.
Es autor de
numerosos trabajos sobre banderas, publicados en el Boletín de la SEV,
y también en Aportes. Revista de Historia Contemporánea, la Revista
de Historia Naval, y Tradición Viva.
También es
conocido como autor de varios libros, por ejemplo: Navarra en Guerra.
Banderas, trofeos de guerra... (2004). Hace poco publicó dos ediciones
de un magnífico libro monumental titulado: Banderas del Palacio de
Loredán. El legendario museo de Carlos VII de Borbón formó en Venecia,
Sevilla, Campomanes, 1ª ed., 2023, 563 pp. con abundantes fotografías a todo
color. Confiamos que el autor publique su 3ª edición debido a la demanda.
José Fermín Garralda Arizcun
Nuestro resumen
en Slideshare dice así:
La restauración de la bandera del "Batallón de
Palencia, 5º de Castilla", y la descripción, imágenes, e informe completo
de la restauradora profesional del Museo del Ejército de Toledo, es un tema de
gran interés. En efecto, temas como éste no abundan en las redes. También es un
tema necesario al historiador como ciencia auxiliar, lo mismo que la
numismática, la sigilografía, la cronología, el arte etc. Entre estas y otras
ciencias auxiliares, una bandera es una realidad más compleja que una moneda,
un sello o una fecha, y expresa la belleza de algo tan elevado como los mejores
sentimientos y los más heroicos hechos.
Para ser vexilólogo y restaurar banderas, hay que ser
un enamorado de la historia, tener una amplia cultural y un fino espíritu, y
ser un mecenas desinteresado. También hay que conocer las técnicas más
sofisticadas utilizadas por la ciencia y arte de la restauración.
Esta aportación es importante para la historia de
España, que es decir su Monarquía, para la historia del Carlismo, y para quien
se ha entregado a esta delicada labor. Don Carlos VII recibió esta bandera
cuando en 1876 pasó el puente de Valcarlos hacia Francia. Una bandera tinta en
sangre de héroes que vivieron días de fidelidad, pues se enarboló en varias
batallas de la tercera guerra carlista (1872-1876), siendo la última la
conocida batalla de Lácar (Navarra).
Ahora está en muy buenas manos, y recordará a todos el servicio del Carlismo -con su Dios, Patria, Rey- a España. Estemos muy agradecidos al vexilólogo y propietario Íñigo Pérez de Rada Cavanilles, y a la restauradora Mónica Enamorado Martínez.
Nota: Todas las
imágenes y el Informe inserto, son propiedad de Íñigo Pérez de Rada
Cavanilles.
Marco histórico de la Quas Primas de Pio XI en su centenario